Buceando en la literatura que recoge y cita a grandes fotógrafos, destacables por su obra y aportación al mundo de la fotografía, descubrí a Aaron Siskind.
Fue un fotógrafo autodidacta nacido en Nueva York, en 1903.
Lo que más me interesó de su obra fue el nexo común que establecía entre la fotografía y la pintura, mostrándonos una visión abstracta en su obra. Eliminó de sus fotografías la perspectiva y la ilusión de volumen aportando un mundo abstracto y absolutamente enriquecedor.
Él buscaba a través de su cámara el expresionismo abstracto que se reflejaba en aquellos años en la obra de otros artistas como Willem de Kooning, Jackson Pollock o Franz Kline.
Las fotografías de Siskind ofrecen su propia visión de las abstracciones cotidianas sirviéndose de objetos y escenarios que nos rodean, que conviven con nosotros y que muchas veces somos incapaces de ver.
Es por ello que planteé este trabajo atendiendo a aquellas texturas de los objetos que forman parte de nuestro propio entorno y que podemos observar diariamente.
Una vez realizadas y seleccionadas las fotos, mi objetivo se encaminó a poderlas traducir en imágenes abstractas a través de su tratamiento digital, con la intención de acercarme más a un lenguaje pictórico. El resultado del trabajo es el que muestra en estas fotografías.